Adicción al móvil.

Adicción al móvil.

La adicción al teléfono móvil

Tanto que, según los expertos, el miedo a estar sin el teléfono se puede diagnosticar ya como un trastorno para una gran parte de la población, sin que los afectados sean conscientes de ello. El 53% el porcentaje de personas adictas al móvil

Cada vez son más los españoles que descuidan sus tareas en el ámbito laboral y cuyas relaciones sentimentales han terminado por verse afectadas debido a una excesiva dependencia del teléfono móvil.

La irrupción de las nuevas tecnologías en nuestra rutina diaria ha traído consigo no solo grandes beneficios, sino también graves inconvenientes La adicción al móvil  de manifiesta  cono cualquier otra adicción: tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia cuando no se puede acceder al móvil.

Ojo que no hay que entender que son sólo los adolescente los que caen en esta adicción sino que, en a actualidad este nuevo trastorno abarca a personas de toda las edades, sexo y clase sociales.

Cuando no se  tienen acceso al móvil se manifiestan el síndrome de abstinencia presentando   irritabilidad,  ansiedad, inquietud  e impulsividad. Ocultación y/o minimización del problema, sentimiento de culpa.Decimos que alguien es adicto al ‘smartphone’ cuando el uso del teléfono termina afectando a su vida personal o profesional.

Hay casos como el de una mujer que se despertaba una hora antes cada día para jugar con su teléfono móvil y que, debido a su extrema adicción, solía llegar tarde al trabajo con frecuencia hasta que fue despedida.

Existe lo que se conoce como el «síndrome del doble check» —ansiedad producida al mandar un mensaje a nuestra pareja y comprobar  que está en línea y no contesta—lo cual se puede convertir en una herramientas de doble filo que la podemos para comunicarnos pero también utilizarla para ejercer el control de nuestra pareja y arruinar  la relación

La adicción al móvil puede llegar a ser tan dañina y adictiva como lo son el alcohol o el tabaco.

Si te tomas una cerveza al día no tienes por qué ser alcohólico, pero si no puedes pasar un día sin esa cerveza es posible que tengas un problema. Esto es, exactamente, lo que sucede con las nuevas tecnologías. Es habitual que quien sufra «nomofobia» jamás se haya percatado de su problema por lo que, en la mayoría de ocasiones, deberá ser una tercera persona la que decida dar la voz de alarma y frenar esa adicción si considera que está tomando tintes serios. Lo que hay aveces detrás de esta dependencia    se resumen  con  desajustes emocionales dificultades en las relaciones sociales, timidez,   baja autoestima y autoconcepto.